Un mes jugando a «Star Wars: the Old Republic»

Star Wars: The Old Republic
BioWare
PC

La capacidad de diferenciar entre desarrolladora y distribuidora es una línea arbitraria tan buena como cualquier otra para distinguir entre quien simplemente es un jugador y quien además se toma un interés por el medio. El Star Wars: The Old Republic ejemplifica por que es de justicia tener en cuenta esta distinción.

Que BioWare, responsable de algunos de los mejores RPG que se recuerdan, se pusiese a desarrollar un online masivo tendría que haber causado más expectación. Que lo hiciese sobre el paleo-universo de Star Wars que tan bien supo plasmar en sus ya clásicos Knights of the Old Republic solo añade más motivos para un hype que nunca llegó. El Star Wars Galaxies supuso una decepción quizás excesiva (el tiempo dirá si algún otro juego sabe incorporar los muchos aciertos inéditos de aquel adorable fracaso), pero quizás moderar la expectación no es malo. Blizzard fomenta tal expectación en sus eternos desarrollos que el Diablo III tendrá que curar el cáncer para no defraudar.

Y es aquí donde entra EA. Es difícil saber si la distribuidora se decide por una promoción moderada como estrategia, por sentirse decepcionada con su anterior incursión en el género (Warhammer Online de Mytic) o por pura y mastodóntica dejadez. Fuentes dentro de la empresa me hablan de correos contradictorios a los empleados, exhortándoles a promocionar entre amigos y familiares el juego o a mantener el secreto más absoluto, según la hora del día o el departamento remitente. Y esto en las semanas inmediatamente anteriores a la salida del juego, dando una imagen de ministerio sobredimensionado, confuso y burocrático.

El release fue igualmente confuso. De entrada te obligaba a tener una cuenta en Origin, la plataforma exclusiva para juegos EA. Comprando el juego en Origin consigues un código canjeable en la página del juego, en la que te tienes que hacer otra cuenta, diferente a la de Origin. Tras eso puedes jugar ¿no? No, te descargas 25 Gigas agrupaditos en tan pocos paquetes como sea posible para que si tu ordenador se apaga o falla la conexión, pierdas la mayor cantidad de tiempo posible. 26 horas en mi caso. Uno solo puede pensar en lo fácil que es empezar a jugar a cualquier cosa en Steam. Y llorar.

Alcanzando el millón de copias vendidas, EA se apresuró a interrumpir la venta online, anunciando que el éxito había desbordado la capacidad de los servidores. El hecho es que temporalmente no se pudieron crear nuevas cuentas estándar, pero el canal siguió abierto para los que adquiriesen una cuenta Premium. Como anécdota aislada, nos habla de una EA maquiavélica que combina el «que me lo quitan de las manos» con torticeras estrategias de exclusividad. Pero el hecho era que, realmente, la infraestructura prevista era insuficiente y los usuarios encontraban colas eternas para entrar a muchos servidores. Que a Blizzard le pasase hace siete años, cuando estaban redefiniendo un género en pañales, tiene su explicación. Que le pase ahora a EA, la mayor empresa del sector, solo habla de poca vocación de servicio y falta de confianza en el producto.

Y es una lastima, porque el producto merece la pena. Lo primero que llama la atención es lo mucho que se parece al WOW en lo formal. Mas allá de las convenciones del género, se han copiado detalles de interfaz y control, mecánicas de juego y recompensa, hasta un punto en el que en los chats del juego se bromeaba con el StarWarcraft o el World of Star Wars. Pero era una percepción superficial. BioWare ha sabido asimilar las lecciones aprendidas por los que han venido antes pero además lo ha hecho imprimiendo sus señas de identidad como desarrolladora. El juego se articula alrededor de una historia personal y de un árbol de elecciones morales enorme. Y no hablamos de la clase de elecciones descafeinadas que proponen los Mass Effect sino de la posibilidad real de ser un monstruo. Aquí no se puede estar a buenas con todos sino que has de elegir. Y os aseguro que si vais por el lado del mal y no sentís una pizca de aprensión o dudáis de vez en cuando, sois peores personas que yo.

Este mecanismo permite jugar compartiendo un mundo con otros jugadores pero a la vez tener un desarrollo relevante y único de tu personaje. Este no es, como en otros juegos, una colección de drops y medallitas sobre una plantilla idéntica a la del de al lado. Es una colección de drops y medallitas sobre una colección de decisiones, a veces importantes y otras anecdóticas pero sobre todo personales. Todo esto sobre una trama distinta para cada uno de los cuatro arquetipos posibles por bando, un total de ocho tramas bien escritas de BioWare. Incluso si no sois aficionados a los MMORPG, merece la pena.

El diseño de zonas y misiones resulta racional, a veces un tanto lineal pero sin la repetición innecesaria de caminos que tan tedioso podía volver ejemplos previos de masivo online. Han obviado las misiones de mensajería a las que el WOW nos tenía acostumbrado, poniendo a todo un Orcazo a hacer recados para el carnicero del enésimo pueblo que visitaba. Aquí cuando te hacen llevar algo del punto A al B es como recurso argumental, y a un caballero Jedi se le trata siempre de usted. La curva de progresión es suave y se dota al jugador de múltiples instrumentos para avanzar sin necesidad de repetir acciones. Todo es optativo excepto la trama personal.

Quizás el punto más flojo en lo que a diseño se refiere sea la escasez de opciones a la hora de crear el personaje. Contando con un universo no solo amplísimo sino además muy conocido, al jugador solo se le permite un abanico de razas escaso y monótono que se puede resumir en «Humanos de colores». Se le dota, por otro lado, de un elenco de «secundarios» importantes para su trama y que puede emplear de múltiples maneras y en el que si se da ese efecto «taberna galáctica» tan natural en la franquicia. Aun así, no poder ser un Wookie, por poner un ejemplo, es un error. Se habla de introducir esa variedad más adelante pero se evita decir si como parche gratuito o como expansión de pago, y eso hace temer lo peor.

Porque, y aquí volvemos a hablar de EA, se han tomado demasiadas decisiones en las que se ve un ansia recaudatoria excesiva. Si en otros masivos online se han añadido contenidos exclusivos, en el SW:tOR esto se hace de forma grosera y prosaica. En la cantina central de cada bando hay una zona a la que solo acceden los usuarios VIP mientras que la los demás un gorila de brazos cruzados les recuerda su condición de cutres, de Jedis con calcetines blancos y polo del Pryca. Si señores, 55€ y una suscripción de 15 más al mes te hacen un cutre a ojos de EA, deseosa de que pagues los 20€ extra. En un panorama en el que más y mas juegos online se apuntan a la formula de gratuidad con opciones de pago, uno solo puede preguntarse si EA toma a sus usuarios por imbéciles.

Y de nuevo cabe preguntarse cuanto confía EA en su producto. Está probada la rentabilidad de un MMORPG de éxito a largo plazo, pero para eso se ha de tener muy presente que lo que se vende no es un producto finito sino un servicio continuado. BioWare ha tenido las ideas correctas y ha logrado un producto que si no satisfará a todos, al menos sí a muchos. Al poco de empezar a jugarlo te queda claro que tiene todo lo necesario para ser el juego que reemplace al World of Warcraft. Pero intentar hacer caja a costa de alienar a los usuarios solo habla de una EA preocupada por recuperar la inversión, no por seguir teniéndome como cliente dentro de dos años.

2 opiniones en “Un mes jugando a «Star Wars: the Old Republic»”

  1. Como Dark Lord of the Sith hecho y derecho, echo en falta una habilidad de «castigar planeta».

    De todos modos, llegar a nivel 50 y no derramar una lágrima pensando que se acabaron los diálogos y las elecciones en tu historia, y que ya sólo queda el eterno PvP o instancias (bugs!) es imposible.

    Lo cogí con ganas, pero ya me va valiendo cualquier excusa para no loguearme. Y eso es MAL.

  2. Para haber jugado un mes se habla de lo que pasó en el lanzamiento y de que EA busca hace dinero (algo lógico si se ha gastado 200kilos). No hablas ni de la jugbilidad, el lag, lo instanciado que está todo, la poca sensación de MMO que te da el juego, demasiados problemas para un lanzamiento así de grande, pura carne de f2p.

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