Teorías frustradas. El inviable precio natural

Steam, ese lugar, comenzó y terminó respectivamente el 12 y 22 de este mismo mes su despliegue de ofertas veraniegas, a razón de bombazo diario con novedades y no tan novedades rebajadas hasta a un cuarto de su precio original. Podría haber sido un hecho relevante de por sí de no ser porque Steam está con ofertas todo el año, y también con mega-descuentos puntuales con agradable frecuencia. Es marketing, no me meto, está bien: la gente propaga esta concentración de precios irrisorios, esta excelente cápsula publicitaria, y la industria sale con sus tonterías habituales de las que también podría quejarse el resto del año. Todos contentos. El problema no está tanto en la industria, en el mayor o menor dinero que se lleve la desarrolladora/productora/distribuidora/tienda, sino en el propio jugador y en su manera de entender estas rebajas.

Les voy a poner un ejemplo de caso típico, para no enrollarme y porque van a entender la premisa perfectamente: un señor con bigote serpentino se compró Max Payne 3 por los cincuenta euros que valía a finales de junio en Steam, sin saber que se proponían rebajarlo. Un par de semanas después se topa por casualidad con la oferta del juego a mitad de precio, y como consecuencia el señor se suicida. Este ejemplo con el que estoy convencido se habrán topado innumerables veces en su cotidiana vida (sin tan trágico resultado), en realidad, no debería molestarles tanto. Si este señor compró Max Payne 3 a cincuenta euros fue debido principalmente a dos razones:

1. Pensaba que era un precio adecuado en relación al producto que se le ofrecía.
2. Tenía cincuenta euros.

La reducción del precio unos días después no hace más cierta la primera razón —no convierte el precio en más adecuado si ya se lo parecía antes, sobre todo porque no existen grados de adecuación—, sino que solo varía el resto de la segunda. El punto es el siguiente: pensar que un precio es adecuado para un producto y luego lamentarse por no haber esperado para conseguirlo más barato es paradójico. Es un enigma.

Ejemplos más claros: comprar Deus Ex: Human Revolution a 5,99 €, Metro 2033 a 2,49 € o The Binding of Isaac a 1,24€ es comprar el derecho a jugarlos de manera legal, pero no es comprar el juego. Uno se puede dar cuenta de esto, sobre todo, después de jugarlos, pero claro, normalmente los juegos que se compran no se han probado, y uno no puede calcular la relación calidad-precio adecuada hasta después de terminarlos (e incluso después sigue resultando complicado, si es que se puede medir el disfrute y el gusto y aplicarlo a un producto que ha costado sacar adelante tanto esfuerzo, dinero y tiempo como otro que consideremos no merece vaciar ni un poquito nuestros bolsillos).

Un pago a posteriori, pese a los peros, sería el modelo más apropiado para remunerar justamente (de acuerdo a cada cual) el esfuerzo de la desarrolladora (y súmenle los gastos de distribución si se da el caso —y siempre se da el caso: ¿o se creen que Amazon va repartiendo ebooks como quien reparte flores?—, y que la editora querrá recuperar su inversión, y otros tantos que han arrimado el hombro que a lo mejor no son los responsables directos de que un juego les haya encantado, pero sí de hacer posible que lo compren y lo tengan), solo que esto, salvo que contactes con cada una de las empresas y personas que han formado parte de la creación del videojuego, es un disparate. Puedes alquilarlo, con más y menos dificultades, y después comprarlo en la tienda cuyo precio más se asemeje a lo que quieras pagar. Ídem con la piratería, aunque el factor «juego a todo y no compro nada porque nada me termina de gustar» es al final más común que la más popular y muy socorrida «con la piratería compro más, porque descubro lo que de otra manera no podría»; puede que esto último sea así, lector anónimo al que tuteo para hacer que la intencionalidad del mensaje sea más directa, pero con que haya un título al que juegues sin comprarlo luego, te estarás pasando por el forro unos cuantos escalones de la «cadena de montaje» del videojuego.

Volvemos al principio, entonces, a que estas ridículas ofertas de Steam cercanas a la piratería pero con ética+5 pueden considerarse un alquiler permanente con la posibilidad de aportar, después, el resto hasta el precio adecuado que considere cada uno. Muy bonito. La realidad es que las ofertas veraniegas de Steam han conseguido que un montón de gente descargue juegos a un precio mucho más bajo de lo mínimamente apropiado, para tenerlos luego abandonados en el escritorio, como si fueran un par de zapatos viejos esperando bajo la cama a ser calzados un día.

Y mientras escribo, me lamento por no haber comprado Spec Ops cuando estaba a la mitad, no tengo intención de alquilarlo y sí la idea de hacerme con él cuando esté un poco más barato. Ya, no tiene sentido.

De los Humble Indie Bundle y los Indie Royale hablaremos otro día.

8 opiniones en “Teorías frustradas. El inviable precio natural”

  1. Uy, esto está muy cerca de eso de «una descarga, una venta menos», y todos sabemos que, en coherencia, no es así. También hay quién dirá que esos juegos pirata se compensan por los que se compran dos veces (o más), por los que se compran y nunca jugarán… El mundillo de los videojuegos, junto con el del fútbol, es en el que se pueden encontrar las más variadas y locas justificaciones usadas por cualquiera de los «bandos» que discutan sobre un tema cualquiera.

  2. No termino de entender la tesis del artículo. Para las desarrolladoras, las ofertas de Steam son beneficiosas, sacan más beneficio del incremento del volumen de ventas que del diferencial en el precio.
    El concepto de «precio natural» me parece muy obscuro, por no decir una falacia, porque si consideramos que el precio natural es el necesario para recuperar la inversión inicial y generar X beneficios, éste precio -por unidad- depende de la cantidad de gente que compre.

    En el fondo la idea de Steam es muy simple, han descubierto que hay más dinero que ganar convirtiendo a los no-clientes en clientes, antes que exprimiendo a los clientes que ya tienen. Y lo consiguen bajando los precios, y funciona.

  3. Comentario dirigido a las demás opiniones no al artículo el cual tiene toda la razón.

    Si una desarrolladora pone precio de 30€ un videojuego es por previsión para alcanzar beneficios y para ello tiene que primero recuperar la inversión. Si las ofertas de Steam rebajan el juego a 5€ y la compañía de Valve se lleva un 30% de cada operación, la desarrolladora venderá más por menos, por consiguiente aunque más gente disfrute de su título, no obtendrán la previsión económica o les será más difícil, por eso Jaime tiene razón, porque realmente al comprar con descuentos no hacemos bien aunque peor es piratear directamente.

    Y aquí mi duda, ¿las licencias que vende Steam son infinitas o la plataforma compra miles o millones de X juego y las vende hasta que algún día se queden sin existencias porque la desarrolladora no da más? pregunta de ignorante, of course.

  4. ¿Pero por qué no va a obtener la previsión económica? Eso dependerá de cuánto se incrementen las ventas, y en Steam el incremento tiende a ser exponencial lo que genera un beneficio muy superior al predecible con modelos lineales.

    El debate está en la red, pero yo aún no he visto a desarrolladores diciendo que pierden dinero con las rebajas, muy al contrario: http://indiegames.com/2012/07/steam_sales_how_deep_discounts.html

    ¿Y si ellos ganan y nosotros ganamos dónde está el problema?

    De la devaluación de la propiedad intelectual como resultado de estos descuentos hablaba el jefazo de EA Origin en una entrevista: http://www.gamesindustry.biz/articles/2012-06-06-david-demartini-origin-wants-to-be-the-hub
    A lo que contesta Valve: http://www.eurogamer.net/articles/2012-07-11-valve-counters-eas-steam-sales-cheapen-intellectual-property-accusation

  5. Tal y como indico en el primer párrafo, no quiero centrarme tanto con el artículo en toda esta historia de industria Vs. tiendas Vs. ventas (que puede ser interesante, pero que a mí no me interesa especialmente), sino en el propio jugador.

    Y esto: «¿Y si ellos ganan y nosotros ganamos dónde está el problema?» me viene de perlas para repetir el planteamiento e intentar dejarlo algo más claro. ¿Qué prefiere el jugador, que el Team Meat se lleve 50 céntimos por su compra del Binding of Isaac o que se lleve 5€? Después de jugarlo, yo prefiero lo segundo, y por eso comprarlo a 1.24€ me parece MAL.

  6. Espero que no salga mi comentario repetido, que el anterior veo que no lo ha publicado.

    ¿Qué prefiere el jugador(consumidor)? Sacar el máximo rendimiento con la menor inversión posible, de toda la vida. Decía que no entiendo el porqué es el consumidor el que ha de velar por los beneficios de la empresa. De la misma manera que nadie dice en el super «no me hagas la oferta del 3×2, que así Dixan no gana tanto» o no se desprecian las rebajas del Zara, no veo que en este caso el consumidor tenga que dejar de beneficiarse de unos descuentos, cuando está accediendo a esos juegos de manera totalmente legítima.

    Luego ya está el romanticismo de cada uno, pero eso es otra cosa. Claro que me gustaría que mis desarrolladores favoritos vivan bien y tranquilos y que puedan sacar más juegos sin ningún agobio económico, pero… es que eso no depende de mí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.