«Thirty Flights of Loving» – Crítica

Lean hasta el final. ¿Se saben esa? «Lean hasta el final, que el final lo es todo», y así yo me excuso un poco si no les gusta lo que encuentran por el camino. Uno ya está viendo el video. Y así, también, les arrastro párrafo a párrafo a seguir leyendo: esa curiosidad que genera el darle más importancia a otra cosa, lo prohibido, aunque yo no les haya prohibido leer toda la entrada. Thirty Flights of Loving. Solo les recomiendo que lean hasta el final. Uno ya está jugando. Que por otra parte, es lo mismo que les recomiendo que hagan con todos los textos de Mondo Píxel. Con todos los textos.

Brendon Chung añade comentarios a la experiencia (como Portal/2, la ley de Godwin del videojuego) para que en la segunda vuelta (o primera si desafías la lógica y la costumbre, si no sabes cómo se hacen las cosas) descubras la clave. Brendon Chung no te cuenta por qué estás jugando por segunda vez, sino cómo ha construido la primera. Tu primera vez. Blendo Games. No te explica por qué lo has disfrutado, ni por qué viajar en avión —despertar en un lugar y acostarte en otro, con el mundo del revés— es tan placentero, sino por qué vuela el avión. Brendon Chung es la clave.

Añade comentarios a la experiencia para los que no entienden el párrafo anterior ni se proponen hacerlo; para los que piensan demasiado en los cinco dólares que cuesta este «Máster de Diseño en 15 minutos»; para los que siguen llamando «experimento narrativo» a Every Day the Same Dream, Pathways, You Have to Burn the Rope o Don’t Look Back, porque su rigurosidad les impide comprender que un solo instante, un solo detalle, es todo un videojuego; para los que utilizan la expresión «videoclip alargado» (bueno, quizá no para estos últimos, pero era el contrapunto necesario, la pequeña broma tras la crítica, para remarcarlo luego con un paréntesis demasiado comatoso). Y una frase corta.

¿Tiene sentido analizar un juego tan instantáneo? Sonido: 9. ¿Alguno de mis comentarios se corresponderá con la sensación que tenga otro del juego? Jugabilidad: 6. ¿Sirve de algo que yo intente transcribir la misma euforia —y confusión— que me ha transmitido? Gráficos: feos, personales, útiles, eficaces. ¿Por qué siguen leyendo?

Gravity Bone
Blendo Games
PC

Gravity Bone es el cine de espías comprimido en diez minutos. Un montón de cabeza-cubo desconocidos, un objetivo claro, sin preguntas. Un giro en el curso de los acontecimientos cuando no se espera; el cambio de ritmo y el final.

Gravity Bone es el diseño de Valve comprimido en diez minutos. Con avisos in-game para aprender a jugar jugando, una interfaz clara, intuitivo. Con el descuaje de la rutina después de adaptarnos a ella; la pérdida de orientación y la reflexión.

Thirty Flights of Loving es (todo el) cine negro, policíaco, de gangsters y acción bajo una capa de —poco habitualmente colorido— desconcierto lynchiano. Tiros, femme fatale, atracos, huidas, alcohol, familia, sexo, sangre, corrupción, héroe, traición. Elipsis. Traición a nosotros mismos, como jugadores. Traición del propio Brendon Chung, engañándonos en lo narrativo y lo mecánico sin confirmarlo nunca del todo. Pero lo sabemos. Y él sabe que lo sabemos.

Lean hasta el final, decía, porque solo al final del artículo está la única manera en la que puedo explicar mis sensaciones para con el juego. Sin palabras, claro, solo con otras sensaciones análogas, equivalentes, que no iguales. La forma que instantáneamente se me presentó como válida y suficiente al terminarlo. David O’Reilly. El resto, lo anterior, queda como anécdota experimental, como vago intento por emular lo descrito: entretenido para algunos, insufrible para otros, con la profundidad que cada uno le quiera dar a los detalles. Sin cambio de párrafo, que por ser el último todo vale. The External World es tan hipnótico como Amer, tan perturbador como el trabajo de Shintaro Kago, tan desligado y conectado al mismo tiempo como Paranoia Agent (¿sin tanta referencia mejor?); posee el balance perfecto entre su patrón minimalista y los detalles simbólicos, creando un mundo propio muy marcado; una habilidad narrativa que se apoya en lo milimétrico del ritmo, dando el espacio suficiente para la interpretación mientras que el espiral de asociaciones se va estrechando poco a poco en nuestra mente hasta que. Final.

1 opinión en “«Thirty Flights of Loving» – Crítica”

  1. Lo ha clavado con Gravity Bone. Es una cosa diabólica, cómo te engaña para que creas que estás jugando, en el sentido convencional, a algo que es aun menos juego que Dear Esther.

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