FIFA 13 y el tedio de lo real

El año pasado no probé FIFA 12, ya lo dije en otro post. Ni exprimí la demo a medio acabar para formarme una idea totalmente equivocada del resultado final, ni eché un par de partidos rápidos en casa de un amigo después de una noche demasiado larga con mi cerebro preguntando por qué en la nueva edición se juega con dos balones, ni me acerqué a un stand mono-terminal en unas grandes superficies en las que tenían el título puesto y la pantalla mostraba un partido simulado que se repetía una y otra vez (doy gracias por no haber caído en algo tan melancólico de solo pensarlo y me pregunto si acaso esto sigue existiendo).

Este año he probado FIFA 13 nada más salir. Varias veces, en diversos estados, en diferentes contextos: ya no lo haré más. Esto último solo me importa a mi mismo (no tiene siquiera que ver con la calidad del juego), como quizá lo que viene a continuación, solo que espero que no.

UNO. Como en cualquier simulador deportivo —por muchos años que le llevemos dedicados a una saga— cada nueva entrega nos supone pasar por un proceso de aprendizaje más o menos lento, más o menos intuitivo según la experiencia del que juega, y partiendo de ahí se intenta mejorar. No son tantas las diferencias mecánicas reales de un año a otro (o al menos debemos creer que no son tantas), pero todo se siente diferente: el tempo es diferente, la construcción es diferente, la forma de sentirlo es diferente, y hay que acostumbrarse de nuevo a ello. Hay que dedicarle tiempo.

He jugado a Jet Set Radio quince minutos (los que mi ordenador y SEGA me han dejado) y ya soy experto en ese par de botones que sirven de control para todo, ya he terminado el periodo de aprendizaje y nunca más tendré que volver a pasar por él, ya solo me falta práctica y habilidad, ya solo queda disfrutar. Lo mismo sucede en SSX, por si quieren un ejemplo más cercano a la simulación.

DOS. Hace ya unas cuantas entregas introdujeron en FIFA una manera de reflejar la realidad de cada fin de semana en el propio juego: los futbolistas simulados subían o bajaban sus puntos de habilidad según lo habían hecho en el partido de aquella jornada, se lesionaban si ese era su estado en el mundo real y en general se producían una serie de cambios a este respecto que podían aplicarse en diferentes modos de juego. Un dislate por lo inabarcable (los equipos grandes tenían cobertura, los pequeños parecían modificados a golpe de dado) y absurdo del concepto (que el pasado de noventa minutos de lo real se viera reflejado en una semana del presente simulado; que intentara representar la evolución futura de una carrera).

En FIFA 13 se ha introducido un modo de juego llamado Match Day, que por resumirlo a su esqueleto básico se trata de jugar un partido normal y corriente pero con sobredosis de información real: tendencia y resultados de un equipo, lesiones, formación, rumores, comentarios de otros partidos, quién se está saliendo, quién llega tarde a los entrenamientos y número de deportivos estampados a alta velocidad en la última semana. Por resumirlo más aún pueden ver esto y quedarse con la confusión y la banalidad y llorar.

SUMEN. Cuando antes, en el juego, defendía manteniendo pulsado un botón y dándole a otro en el momento oportuno, en FIFA 13 debo apretar los dos gatillos, un sobre-gatillo (sí) y otro botón más de tanto en tanto —además de mover el stick— solo para hacer la cobertura. Una cobertura fastidiosamente cercana a la realidad. Cuando antes me bastaba con saber hacia qué dirección estaba mirando y no tener prisa para hacer un buen control de balón tras un pase largo, ahora me encuentro con que el azar, esa variable tan real, es simulada en el juego para que el control pueda salirnos de cualquier forma menos como teníamos previsto. Solo dos ejemplos descriptivos de mecánica-realidad, para no abrumar.

No me parece descerebrado, tampoco: una simulación más fiel requiere mayor complicación, más variables a tener en cuenta, unos controles más complejos, mayor dedicación… Sin embargo después de unos cuantos partidos me encuentro a mi mismo repitiendo una y otra vez un patrón idéntico para vencer tanto a IA como a amigos, metiendo goles con solo llegar cerca del área, hacer un desborde leve y nada enrevesado en la dirección correcta y despreocuparme de la mucha o poca potencia que le doy al tiro. Una y otra vez. Y entonces me pregunto dónde está toda esa realidad en la que tanto empeño han puesto, y el porqué de tantas trabas y posiciones angostas de las manos y problemas en aumento que cada año me añaden si yo lo único que quiero es llegar a la misma conclusión, que en cada entrega me ponen más cerca y más lejos. Si yo lo único que quiero es disfrutar metiendo el mismo gol una y otra vez.

Y no me malinterpreten: en unos días haré esto mismo con NBA 2K13 y lo haré muy contento, otro que cada vez más fuerte intenta trasladar la realidad a lo simulado. Es cuestión de gustos, al final. A lo mejor esto que les he contado de FIFA 13 solo me pasa a mi, pero a lo mejor también es que por lo general, no nos engañemos, los partidos de fútbol son jodidamente aburridos.

7 opiniones en “FIFA 13 y el tedio de lo real”

  1. Me pasa lo mismo con cada nueva saga deportiva, en mi caso es peor porque soy aficionado al NBA 2k y cada año debo empezar desde 0 con mi personaje ficticio.

    Vuelvo a ser un patán que no mete una bandeja y hasta que no pasan muchos días de juego no estoy en un nivel aceptable.

  2. Magnífico comentario, me ha gustado mucho lo tendencioso de los comentarios, esa sutil forma de criticar el juego porque sí y de dar la información sesgada si atenerte a la realidad. Por lo que cuentas, realmente lo que has hecho es jugar mal y si lo hubieras configurado bien seguramentehabrías hecho otro comentario porque resulta que, todo eso que criticas, casualmente SÍ lo tiene. En serio, es un poco triste ver a forma en que buscas las excusas apra poner a caldo el juego pero omitiendo detalles como que todo lo que criticas no son más que opciones AÑADIDAS y que, concretamente, puedes jugar solo con dos botones, puedes mantener la defensa presionando solo un botón y puedes jugar los partidos de exhibición sin el match day, es decir, con lo que estaba ya predefinido para cada jugador sin que varíe.
    EN resumidas cuentas, muy bien lo de opinar, pero enterarse de qué estás hablando daría más peso a las opiniones.
    Saludos fremen.

  3. Primero de todo gracias por tu comentario, Atreides-fremen, siempre es bueno recibir algo de feedback después de escribir cualquier cosa, sea este bueno o malo, aunque me hubiera gustado más si hubiese visto las dos últimas líneas de tu comentario aplicadas al mismo.

    La mitad de mi texto son hechos, sin más, sin valoraciones, y la otra mitad opinión sobre la experiencia de juego; ¿es una visión sesgada del juego para un lector? claro, pero por eso mismo no verá la coletilla «crítica» en ningún lado, porque no se trata de un análisis exhaustivo, sino de un par de apuntes. Estoy seguro de que en Meristation o cualquier otra página más generalista le vendrá excelentemente explicado cada modo de juego, toda la galería de opciones configurables y el color del tinte de pelo de cada jugador.

    Por otra parte, sí, conozco la posibilidad de cambiar la defensa táctica a la clásica, y de jugar un partido sin más, y de jugar con el televisor apagado, pero eso no es lo que quieren los desarrolladores, que de entrega a entrega hacen variaciones y añaden características que sitúan a la cabeza de importancia. No, fremen, hay que tratar todos los añadidos por igual y enfrentarse a los nuevos; si no lo hace estará jugando a FIFA 12 y medio en lugar de al 13. Hay que tratarlos aunque sea solo para dar un par de apuntes.

    Y por último está, claro, el tema de la comprensión lectora, el que ponga un poco de su parte a la hora de leer para interpretar correctamente cada párrafo, la estructura misma del artículo y entender que, mientras que en el punto UNO hablo de controles (cómo el jugador se comunica con el juego) y en el punto DOS de características externas (desarrolladores y juego, evolución de la saga), en los tres últimos párrafos el resultado es cruzar ambas partes para centrarme en lo importante: la experiencia de juego interna. Y la experiencia de juego interna, personal, no es negativa ni positiva, simplemente es, y es más complicado que nunca llegar a ella. Luego está la realidad y el simulacro, pero lo podemos dejar apartado por el momento.

    Un saludo y gracias de nuevo.

  4. La verdad que veo muy interesante sus impresiones a la hora de ponerse a los mandos de este juego. Estoy de acuerdo en lo engorroso de representar acciones reales en un videojuego e igualarlas (por decirlo de alguna forma) a su ejecución en la realidad. Y ahí es donde creo yo que reside el acierto para unos y el fallo para otros de FIFA 13.

    Por el momento, es el juego que más se ha acercado al representar las sensaciones que produce estar inmerso en un partido (en muchas de sus facetas), y esto puede provocar una división porque, obviamente, no todo el mundo disfruta poniéndose en la tesitura de un partido de verdad.

    Lo dicho, interesante punto de vista.

  5. Gracias por comentar, Noide. Creo que más que acercarse a representar las sensaciones de un partido se acerca a la sensaciones de ver un partido, y creo también que es por esto por lo que me falla, por tirar por el espectador en lugar de por los valores y vivencias del propio deporte.

    Lo que sí es cierte es que este año más y, mejor para algunos y peor para otros.

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