Playstation 4: primer vistazo suspicaz

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Si revisan textos clásicos de Mondo Píxel encontrarán una y otra vez una reflexión insistente- Predecíamos que todo este darle vueltas a la potencia gráfica y al músculo tecnológico de las consolas y los PCs se iba a acabar cuando se llegara a un ideal artístico, que no técnico: el hiperrealismo visual. Por eso David Cage nos parece un pesado y un brasas y que en el fondo no sabe lo que es un juego, pero si enseñando en las presentaciones de consolas cabezas de viejo flotantes cada vez más perfectas, creíamos que llegaría un momento en el que alcanzara la cabeza de viejo perfecta, la ultracabezadeviejo, y entonces nos dejaría tranquilos. Entonces podríamos centrarnos en el juego en sí, porque los pajerazos de lo tecnológico tendrían su hipnótico estallido de doce mil millones de partículas, e igual a alguien le daría por calibrar mecánicas de juego y hacerlos más divertidos y olvidarse de los poros y los pelos. Los poropelos.

La presentación de Playstation 4, por algún motivo, me hizo temblar. Esta carrera no tiene fin. De acuerdo, los trailers de los juegos mostrados no quitaron el sentido a nadie porque no eran más que juegos de PS3 maquillados con brillitos, velocidad o estética Pixar cada vez más afinada. Pero la tecnología siempre va, lo vi claro, a obcecarse en la chorrada, y esto es inevitable: en ver a qué juega en este momento la estrella de rythm’blues pocho de rigor, o en contemplar las partidas de los amigos, como si no tuvieras ya bastante con lo tuyo. Cuando el techo gráfico se ha alcanzado y todo son especificaciones que solo importan a maximum peceros, Sony da un paso lateral y centra la tecnología en el compartir, en desplegar una conectividad total que a los viejos solo nos resuena en la cabeza como un «cuando creíais que al fin íbamos a focalizarnos en lo que importa, nos inventamos una nueva distracción de lo que realmente importa». Llamemos a esa distracción botón de Compartir o grabar vídeos para subirlos a Youtube en un plis.

Las grandes compañías del videojuego llevan años, casi décadas, quizás desde el playstationazo dos, esquivando la responsabilidad de hacer juegos pulidos, precisos y excitantes. La maquinaria de la prensa y el hype se van (nos vamos) a lo que no importa, que si ahora las abuelas también juegan, que si lo próximo es lo portátil, que si tuitea mientras juegas, para esquivar lo realmente preocupante: los juegos en sí, lo que es el puto juego de las narices, lleva años estancado. PS4, pobre criatura mía, que tampoco tiene la culpa de nada, no es el villano de esta función: es solo otro minion que hace lo que le dicen, y lo que le dicen es «eh, otro Killzone, como el anterior PERO». Un pero insuficiente, para mi gusto.

Decía hoy Tomás McNulty en una, para mi gusto, muy discutible columna de Alfa Beta Juega que no paramos de quejarnos cuando no sabemos ni la mitad de lo que va a ir realmente esto. Estoy de acuerdo: la gente llora mucho, pero a diferencia de él, no creo que lo que haya que hacer es llorar menos, sino llorar por lo que realmente importa. Los juegos inolvidables procedentes de la gran industria, los propiciados por esas máquinas a las que cada vez pedimos una potencia más alta que no sabemos para qué sirve, cada vez se encuentran menos. El problema no es que le estemos pidiendo demasiado a una máquina de la que aún no sabemos nada, es que a lo mejor tendríamos que empezar a pedir cosas completamente distintas a máquinas completamente diferentes. En ese sentido, 2013 puede dar alguna sorpresa, pero mi impresión previa, precipitada y llorona es que quizás Sony no esté interesada en propiciar demasiadas de esas sorpresas.

5 opiniones en “Playstation 4: primer vistazo suspicaz”

  1. Cuanta tontería, precisamente Sony es la compañía más volcada en los jugones y en ofrecer nuevas IPs y juegos alejados del estándar medio.

  2. Yo creo que Sony se ha precipitado en intentar presentar algo que aún no tienen muy claro. ¿Para qué tanta prisa para enseñar el puto compartir? ¿Para que le copien las ideas Microsoft? Se han equivocado en los tiempos, pero esperemos que acierten en el hardware. Los juegos, con un poco de suerte, ya llegarán, sino por vía de los Killzone, con un poco de suerte, con los Blow, Fish, Capybara y compañía.

    Y no estoy de acuerdo en que vayamos a alcanzar el techo del realismo: aún queda, como poco, otra generación.

  3. Buenas especificaciones técnicas; con una arquitectura por primera vez en Playstation muy PC; no nos engañemos la tecnología del ocio interactivo está convergiendo a un mismo punto. (pc-xbox-Playstation) ; no creo que tardemos en ver una consola única en menos de 10 años donde compremos el canal Sony de juegos y/o el canal Microsoft de juegos .

    Tengo la extraña sensación que la aproxima generación de consolas está destinada a modificar la forma de comprar juegos por parte de los usuarios.
    Pasando a ser casi exclusivamente digital; y orientada mas a la venta de servicios (al estilo psn plus) que al modelo de compra tradicional de juego en caja. Si estoy en lo cierto veremos consolas baratas para que gastemos en los servicios que se nos van a ofrecer.

  4. Con todos los respetos, buuuuu…

    Precisamente da la sensación de que finalmente han dejado de optar por un hardware llevado al límite y han preferido sacar un equipo relativamente modesto, poniéndo el énfasis en lo fácil que va a ser tanto desarrollar como publicar juegos para él.

    Que si desde juegos gratuitos a juegos de 60€. Que si permitirán el self-publishing. Que si modelos de suscripción.

    Dicho de otra forma, crea un ecosistema y deja que los desarrolladores florezcan en él. Juegos, juegos y más juegos.

    A mi me ha convencido bastante.

    Y qué queréis que os diga, la posibilidad de enviar a algunos amigos la repetición de una jugada maestra y/o cagada máxima que he hecho me parece que puede dar mucho de sí también.

    Besos.

  5. Seré breve. Odio facebook, twiter y similares. Me gusta mi smartphone pero también los odio. Eramos más felices cuando no estábamos hiperconectados.

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