«The Legend of Zelda: The Wind Waker HD» – No corta el mar, sino vuela

Zelda - 1

The Legend of Zelda: The Wind Waker HD
2013
Wii U
Nintendo EAD

Quienes conozcan mis gustos y preferencias personales como jugador, ya sabrán que no soy precisamente un gran admirador de la serie Zelda. Considero que son títulos cuyo fuego lúdico ha sido avivado por un evidentemente bien dirigido soplo estético y acústico; pero también creo que son juegos tristemente lastrados por un exceso de carga mecánica superflua, producido sin duda en base a errores graves de diseño… Lo cual provoca lesivas caídas de ritmo en su gameplay, dificultando (y en ocasiones, imposibilitando) así su devenir argumental y dinámico. Resumiendo, que me aburro soberanamente jugando a casi todos los títulos que componen la saga. A casi todos, digo; esto no me sucede con The Legend of Zelda: The Wind Waker HD. Permítanme que les explique por qué.

Antecedentes: de un tiempo a esta parte, suele haber una enorme diferencia entre lo que se espera de Nintendo y lo que la compañía japonesa termina ofreciendo. Eso, que no es malo per se, es exactamente lo que sucedió con The Legend of Zelda: The Wind Waker, casi-magnífico título lanzado en 2003 para una fantástica consola, GameCube, que revolucionó poco la serie Zelda en lo jugable pero la hizo evolucionar tremendamente en lo gráfico. Seguro que recuerdan aquella historia: miles de fans encandilados con Ocarina of Time (N64, 1998) y, en menor medida, con Majora’s Mask (N64, 2000), casi todos ellos muy cabreados porque pidieron un nuevo capítulo de la serie, narrativamente maduro (sea lo que sea que signifique esto) y visualmente realista… Y en lugar de eso, Nintendo se limitó a cambiar lo acartonado por acartoonado, sustituyendo los toscos entornos y modelos poligonales con los cuales venían construyendo estéticamente la saga, por un hermosísimo rediseño general potenciado por la siempre resultona técnica cel shading. Aunque en esencia, The Wind Waker fue un Zelda más, y tan tedioso como cualquier otro; cambiaron pradera por océano, sí, pero para mí lo que esto trajo consigo es que en lugar de procrastinar a bostezo limpio por interminables llanuras digitales, tuvimos que navegar con lentitud a través de un mar eterno que engulló sin remedio el ritmo del juego, asfixiando de ese modo hasta la muerte toda posibilidad de diversión aún con la reserva extra de oxígeno visual respirado.

Afortunadamente, Nintendo apunta al futuro con artillería pasada, consiguiendo en el presente un acierto pleno: la revisión de The Wind Waker, lanzado ahora con la coletilla «HD», es un Zelda como todos, pero un Zelda como ninguno. Ya saben cómo va esto: deberemos recorrer las plantas de distintas mazmorras consiguiendo abrir las puertas de las mismas, obteniendo mapa y brújula por el camino hasta enfrentarnos a ese enemigo final que una vez abatido, abrirá el camino a otra zona del juego… Con la ventaja añadida de que en The Wind Waker HD podremos utilizar las particularidades hardware de Wii U, como tener a la vista en todo momento el mapa, acceso directo al inventario, y mayor celeridad y sencillez de uso para la Batuta de los Vientos gracias a la pantalla del GamePad (algo similar a lo que conseguíamos en el juego original gracias al tremendo combo GameCube + Game Boy Advance). Esto propiciará que no sea necesario pausar el juego para acceder a nuestros objetos, y ofrecerá la primera pista sugeridora de que The Wind Waker HD es un título pletórico de buen ritmo, mucho más vivaz, fluido y dinámico que el original; porque ahora, además, será posible (importante: de manera opcional para el usuario) viajar más rápido y más fácilmente a mar traviesa desde casi el arranque del juego. Y con el viento tecnológico a favor: 1080p, aumento en el número de polígonos y mayor distancia de dibujado para el horizonte con respecto a lo disfrutado en la versión GameCube… Y todo ello, movido por Wii U a la velocidad con que se desplaza un tsunami en mitad del Océano Pacífico. Tanto la continuidad existente en el gameplay de The Wind Waker, lo variado (y, en ocasiones, elevada dificultad —sobre todo, en el nuevo «Modo Héroe»— a la hora de cumplir las tareas propuestas) de su desarrollo y la casi total ausencia de escollos mecánicos, argumentales o de diseño, hacen de este título un Zelda en el que por fin, todo cuadra para bien; The Wind Waker es un Zelda como siempre, un Zelda como nunca.

Zelda - 2

3 opiniones en “«The Legend of Zelda: The Wind Waker HD» – No corta el mar, sino vuela”

  1. Mira que renegar de los Zeldas… Hoy se libra porque da gusto leerle pero yo empezaría a echar un vistazo a sus espaldas cuando salga a la calle. Just sayin’….

    😛

  2. Me resulta curioso que el que salves de «casi todos» sea éste y no el de NES o el de SNES, que son bastante más directos, concisos y con un diseño bastante más milimetrado. De hecho a mí el Wind Waker me cansó.

  3. ¡Jajajajaja! Juan, es lo que hay: eso que dice de «los Zeldas», ese generalizar nombrando así una saga en su totalidad. Yo me engancho a los juegos, no a los nombres que llevan. ¿No le parece que hay usuarios que veneran (u abominan de) programas concretos solo porque llevan un, pongamos, «Zelda» en el título? Cuando un juego me engancha y hace disfrutar, o todo lo contrario, hace alarde de un gameplay aburrido en el que constantemente trastabilla la mecánica, me da igual que se llame «X» o «Y». En la serie Zelda, un puñado de juegos que comparten una constantes comunes visuales, sonoras, etcétera, pero que son diferentes entre sí en definitiva, hay unas cosas que me tocan más, y otras que me alejan de sí; salvo esta honrosa excepción de «The Wind Waker HD», «los Zelda» me abuuuurren. Normalmente arrancan bien, son muy hábiles (y mágicos aunque suene ñoño, si me apura) presentando personajes y situaciones, pero (casi) siempre hay un punto en el que pierden el norte (y nunca mejor dicho) soltándote en una llanura infinita en la cual para mí no hay ningún reto (o, al menos, algo mínimamente estimulante) que afrontar. Entre otros errores de forma y fondo mecánico, no es cuestión de retos, es que hay zonas y mazmorras con una falta de ritmo tal que podrían acabar con la paciencia de cualquiera. Quizá los enamorados incondicionales de la serie les perdonen sin más sus errores, pero como digo: yo no veo «Zeldas», veo juegos, y eso es lo que analizo y comento.

    Y sobre esto le digo, Risingson: el de NES sería otro firme candidato a destacar por mí como «un Zelda» majo y divertido que jugar… Pero por el reto que me supone pasármelo, porque tiene zonas puñeterillas que me provocan como jugador, a las que disfruto venciendo; la faena es que, en conjunto, como programa tiene una mecánica que, cuestión de gustos, no disfruto demasiado ejecutando. Tan solo, como digo, el reto presentado y la maravillosísima ambientación sonora del título me impulsan a seguir jugando.

    Total, que al final y para mí, el Zelda que mejor consigue ser termino medio entre mis gustos y los gustos de la mayoría, que preludia y va al grano y en su mitad mantiene el interés con total alegría dinámica, es esta versión perfeccionada (en el sentido de que elimina de un plumazo o dos lo que se carga el original) de «The Wind Waker».

Responder a Risingson Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.