«NBA 2K14» — La trascendencia de lo simulado

NBA 2K14
2013
PC (versión comentada), PS3, Xbox 360
Visual Concepts

Tengo varias hipótesis sobre simuladores deportivos. Ninguna lo suficientemente estudiada en profundidad como para convertirla en verdadera teoría. Una de ellas es que estos videojuegos deportivos, si bien no funcionan como simuladores de su significado en el plano más individual (ejercicio físico personal para contribuir al beneficio de un equipo o al propio), sí actúan como representación de los valores fundamentales —y ocultos— del deporte que intentan reflejar, como significante en su sentido más lacaniano.

Otra hipótesis, que hereda lo anterior para extenderse paralelamente a ella, es que pese a la precisión con la que las reglas del deporte real sean trasladadas al mundo virtual —y es en ese momento cuando el calificativo de simulación se convierte en válido—, la simulación que experimentamos no es equivalente a la del deporte en sí, no es la reproducción de su funcionamiento o estructura, sino de sus sensaciones. En la realidad (o la no-consciente-ficción), el deporte es tan solo la suma de las partes: la física y la técnica individual bordea las reglas establecidas para configurar lo que entendemos como fútbol, baloncesto o béisbol (o softbol, o críquet; waterpolo, balonmano; deportes que percibimos tan similares precisamente por diferenciarse solo en la variación de alguna de sus reglas). Los simuladores deportivos por el contrario nos permiten, a través de la experiencia individual —y aquí reside lo paradójico—, distanciarnos de ese deporte para apreciar el fondo de su conjunto, el que el grito del aficionado medio no nos permite escuchar. Cuanto más fiel es la simulación a las reglas del deporte que representa, cuanto más quiere parecerse a la realidad percibida, más se distancia de este, mayor es la cantidad de aptitudes y sensaciones clave que deja transpirar (frustación, concentración, táctica, angustia, euforia, rechazo, perseverancia) y más cerca nos encontramos de entrever su Gestalt.

NBA 2K14 ha destruido completamente (donde sus anteriores entregas lo hacían solo en/por parte) estas hipótesis. Los aspectos positivos sobre la simulación se mantienen, como también las conclusiones de fondo que arroja, pero las diferencias que había concebido respecto a la traslación de la realidad desaparecen: entiendes el deporte, sus reglas y cómo bordearlas, existe el valor individual y de técnica, e incluso en ocasiones, cuando marcas un triple en el último segundo que te hace ganar de uno a tu rival directo para los playoffs, haces algo de ejercicio físico al recorrer de lado a lado tu casa un par de millones de veces. Antes, realidad y ficción se complementaban en busca de un entendimiento absoluto del deporte; ahora, una de ellas ha dejado de tener sentido.

 

 

1 opinión en “«NBA 2K14» — La trascendencia de lo simulado”

  1. Eso está muy bien pero la versión de PC es una burla a sus usuarios, con todos los modos capados y sin novedades con respecto al año pasado salvo la inclusión de los equipos de euroliga.

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