«Bravely Default» – Todo el mundo tiene algo que ocultar (menos yo y esta muñeca rota)

Bravely Default

Bravely Default
2013
Nintendo 3DS
Silicon Studio / Square Enix

1.
He perdido la cuenta de las veces que habremos recorrido juntos esta mazmorra. Esta u otra parecida, porque las mazmorras son todas iguales cuando aprendes a dibujar mapas, sólo cambia el color de las paredes y la colocación de las trampas en el camino. La de veces que nos habremos perdido tú y yo, siempre de la mano. La de veces que te habré cogido como una muñeca, desnudándote sobre una mesa o en medio de algún pasillo solo para vestirte de nuevo y colocarte otra diadema, maga blanca, maga negra, maga roja, maga del tiempo, maga invocadora, maga con espada. Una maga con espada, a ver dónde se ha visto eso, niña tonta. Llegó el día en que me cansé de escucharte, a ti y a todos tus amigos, reviviendo las mismas situaciones, recorriendo los mismos escenarios de los mismos mundos y continentes, me cansé de peinarte esos mismos pelos de lana, cariño. Año tras año. Me habéis matado de aburrimiento. Bienvenido (de nuevo) al fantástico y épico mundo del JRPG: historias con pretensiones infladas como zepelines y protagonizadas por héroes a medio cocinar, infantilizados y paticortos, inmaduros hasta el sonrojo. No es culpa tuya, es un efecto secundario de la tiranía del superdeformed. Ya me lo decía mi padre: tanta cabeza para nada.

A veces pienso que hicimos algo malo en otra vida y estamos condenados a jugar una y otra vez a Final Fantasy VII por toda la eternidad. Condenados a escucharos a hablar con nostalgia de lo inolvidable que fue vuestra primera vez. Como si hablaseis de vuestra virginidad. Como si vuestra virginidad nos importase algo a estas alturas. A veces parece que seguís en el instituto.

Y cada vez que juego a un nuevo JRPG pienso que esta vez será la última.

2.
Al final han caído unos cuantos durante este pasado 2013. Ni no Kuni: la ira de la Bruja Blanca, Fire Emblem: Awakening y Bravely Default. Y se me escapó el último Pokémon, mierda. Me parece que cada uno, a su manera, ha sabido aportar alguna novedad a lo ya conocido, siempre dentro de los estrictos márgenes en los que nos movemos y teniendo en cuenta que el JRPG amenaza con fosilizarse un día de estos ante nuestros ojos, con cristalizarse definitivamente en otro género ultraconservador, en una reliquia nostálgica relanzada año tras año por y para nostálgicos. No lo digo yo: echen un ojo a las reviews del juego, y verán que están llenas de cosas como «clásico instantáneo que nos devuelve a la época dorada de Squaresoft». Si todo lo que tiene que hacer la 3DS para convencernos es emular la primera PlayStation, ya tiene medio trabajo hecho. Me niego a pensar que la culpa la tienen las reglas del JRPG y que esto-es-lo-que-hay-si-te-gusta-bien-y-si-no-también, como si hablásemos de las reglas del western o de la novela policíaca. En concreto, me niego a pensar que el problema lo tiene el combate por turnos, que es lo que casi siempre acaba tocándose para dejar el resto igual: la misma historia, plantel de personajes y sus roles, profesiones, situaciones, enemigos.

Creo que aquí tiene más que ver el mercado.

Pero Ni no Kuni, decía yo, ha añadido precisamente unas gotas de fiebre Pokémon a la receta de Pinocho y el resultado ha sido de notable, un juego laaaargo y soleado como un domingo, con un acabado precioso, lo que posiblemente sea una de las bazas que mejor sigue explotando el rol japonés. En ese sentido, da hasta orgullo ajeno comprobar lo bien engrasada que está la colaboración Level-5Ghibli, al igual que en su día parecía que los personajes de Toriyama habían nacido para protagonizar Dragon Quest o aquel Blue Dragon del que ya ni me acuerdo. Por su lado, Fire Emblem: Awakening es también precioso visualmente pero en lo jugable tira casi por lo contrario, por las tropas casi clónicas y las barras manchando la pantalla y por cierta pureza estratégica que puede parecer hardcore, pero no: ha sabido adaptarse a los nuevos jugadores, que de esta forma no son expulsados de un sistema de combate profundo y agradecido a largo plazo. Una maravilla.

3.
Ante las novedades de Bravely Default merece que saquemos el poco pecho que nos queda. De lo que no son novedades no hablaré aquí: incluso sin jugarlo, todo el mundo sabe los puntos en común que Bravely Default guarda o que puede guardar con su tradición, a la que respeta y alimenta con devoción. Sí, es un videojuego bonito y tiene CGIs y un mapa considerable. Pero subrayaría que lo más notable son esos añadidos que saben aprovechar las posibilidades de una máquina como la Nintendo 3DS, en concreto, hablamos de un juego que tontea con la realidad aumentada y que hace un uso ejemplar del StreetPass y de la conexión a internet: ofrece así un cooperativo que no es un cooperativo tal y como estamos acostumbrados, sino uno en el que los personajes de tus amigos establecen vínculos con tu equipo y en el que puedes invocar a extraños y conocidos para que te ayuden en la batalla. El sistema Brave/Default da mayor flexibilidad al sistema tradicional por turnos, que aquí es respetado casi religiosamente, y de alguna manera ampliado: podemos elegir Default si optamos por la defensa, lo que nos prepara con cierta seguridad para próximos movimientos, o por Brave si decidimos atacar, incluso invirtiendo en ello puntos que no tenemos pero que ya nos cobrarán el próximo turno, lo que nos permite hacer varios movimientos a la vez e incluso arriesgarnos al todo o nada. De esta forma todo el conjunto gana en estrategia.

Y hablando de cobrar: podemos emplear otros puntos en congelar el tiempo en medio de una batalla, eso sí, unos puntos que se consiguen vía micropago o dejando la consola en reposo durante unas horas, nada de lo cual este humilde redactor ha acabado de entender del todo.

Fuera del combate, Bravely Default ofrece al jugador la gestión de la reconstrucción del pueblo de Norende, que puede enviar así a sus ciudadanos a conquistar zonas nuevas, a trabajar para ampliar y mejorar las tiendas o a fabricar nuevos objetos, armas y armaduras. La conexión StreetPass también sirve de puerta para ampliar esta población y, ojo con esto, para enviar y recibir enemigos poderosos, llamados Némesis. Por último, abundan las misiones secundarias, que dan acceso a más trabajos, porque Bravely Default recupera la idea de trabajos de Final Fantasy V. De nuevo, haciendo gala de una gran flexibilidad, podemos personalizar nuestro grupo con habilidades de todo tipo, lo que garantiza muchas horas subiendo y perfeccionando los personajes.

Es este asombroso equilibrio que consigue entre elementos nuevos y su propia tradición lo que hace valioso a Bravely Default, o lo que debería hacerlo valioso, más allá de cualquiera de sus características tomadas por separado o de la nostalgia.

4.
45 horas. 54 minutos. 28 segundos. Es lo que dice mi 3DS que llevo de partida. No puedo más. En mi momento de máxima enajenación, llevé la consola encendida en la cazadora durante un viaje Madrid-Badajoz, a ver si así pescaba a algunos jugadores en plena autopista. Cuando un juego te obliga a hacer cosas así es maravilloso. Pero como todo subidón, terminó bajando.

Y si tengo que volver a escuchar otro comentario imberbe de Ringabel juro que me saco los ojos de las cuencas con una cuchara.
Ya no siento ni pena por lo nuestro: al parecer, Square Enix tiene intención de explotar la franquicia con un título al año, lo que supondría la callofdutización de Bravely Default, lo que seguro que te ayudará a encontrar a otro. Yo sólo espero no estar aquí para jugarlo.

2 opiniones en “«Bravely Default» – Todo el mundo tiene algo que ocultar (menos yo y esta muñeca rota)”

  1. Bueno.. aunque no entienda o más bien comprenda el comienzo de tu artículo.. También ignoro tu edad.. aunque deduzco por tus palabras que no fuiste testigo en su momento.. de lo que significó el lanzamiento en España de juegos como Terranigma… Illusion of Time… (y algunos más que me dejo en el tintero de aquella mítica época de SNES)….Final Fantasy VII… y bueno.. es imposible que entiendas esa nostalgia o te parezca cansina… porque tu no lo vivirías en su día… Por lo que a mi respecta… hace bastantes años… que ningún título me proporciona esas sensaciones y yo me incluyo entre aquellos nostálgicos que hablan de esos… a las nuevas generaciones.. porque probablemente ellos nunca vivirán algo parecido…

  2. Voy por el cuarto capítulo y aunque me está gustando bastante no veo el superjuego que han ensalzado las críticas. Los escenarios, salvo los preciosos pero vacíos pueblos y ciudades, son genéricos y simplones a más no poder. Por ahora la historia está bien pero ya va siendo hora de que no tengamos que salvar el mundo otra vez, que cambien de leit motiv o lo disfracen mejor (Xenoblade Chronicles es un buen ejemplo).
    En cuanto a la música no está mal pero la de Norende y el libro de Ringabel parece copiada de los Layton.

    El diseño artístico está bien y el 3D le sienta genial y el sistema de juego aún siendo muy similar a lo habitual es divertido en parte por el reto que suponen muchos combates.

    Ya veremos qué opino de la trama cuando lo termine pero está claro que el resto de problemas seguirán ahí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.