«Silent Hill: Shattered Memories» – El abismo está en el interior

SHSM

Silent Hill: Shattered Memories
2009
Wii (versión comentada), PlayStation 2, PSP
Climax Studios

Es muy manido lo de hablar del abismo: ya sabéis, eso de que cuando lo miras, el abismo te mira a ti. Esa relación recíproca en la que, aunque sabes que no es cierto, te encuentras con un elemento inanimado, no humano, que es capaz de devolverte una imagen de ti mismo. Que eso pueda suceder con un videojuego no es un acontecimiento ni tan manido ni tan frecuente. Por supuesto es una ilusión (ya sabemos que un juego no siente ni padece), pero todo lo que conocemos, todo lo experimentado, pasa por ser una ilusión propia que cada uno de nosotros elaboramos en nuestra contaminada cabecita. Incluidas las personas, por supuesto. Y lo más intrigante es que cuando esas personas ya no están con nosotros, siguen rondándonos en el cerebro y son capaces de tener en nuestras neuronas un comportamiento que a veces se nos antoja hasta independiente. Porque todo lo que conocíamos de ellas sigue ahí dentro. Y de todo ello versa Silent Hill: Shattered Memories. Casi nada.

Shattered Memories pasa por ser una suerte de remake del clásico imperecedero de Konami, pero nada más lejos de la realidad; yo diría que es sencillamente una propuesta nueva, que de paso intenta sintetizar aquello que realmente significa Silent Hill con una vuelta de tuerca psicológica autoconclusiva. Una indagación casi literaria sobre lo que es nuestra vida (una composición pensada de fragmentos que el tiempo y la enfermedad tiende a disgregar) a través de la figura de Harry Manson, que busca a su hija desaparecida en una congelada Silent Hill tras un accidente de coche. El juego, lo físico, lo palpable, se desarrolla manejando a Harry en tercera persona, provisto solo de una linterna y un teléfono móvil a través del cual podemos recibir mensajes, hacer fotografías o comunicar con ciertos números de teléfono que encontramos en la ciudad. La linterna es un elemento genial que (especialmente en Wii) es lo que nos vincula visceralmente con ese mundo que vemos: un pueblo abandonado salvo por unas cuantas almas aisladas e inquietantes con las que mantenemos enigmáticas interacciones. Silent Hill, más que jugarse, se explora. Implica un esfuerzo por integrar y entender todas aquellas piezas disgregadas que nos van llegando sobre personajes que no conocemos y sobre vivencias de Cherryl, nuestra hija. Tan ambigüas y difusas que nos sumen en un estado permanente de estupor y confusión. Para más complicación, estas se entremezclan con nuestras propias vivencias pero grotescamente deformadas, perturbadoras, con personajes que parecen conocernos pero que no acertamos a encajar en ninguna parte. Miramos nuestra propia realidad pero esta parece sorprendentemente ajena y reinterpretada, adquiriendo su sentido de forma genial en uno de los finales más impactantes que podemos encontrar en la historia del videojuego.

Y luego está el Doctor Kaufmann, el psicólogo. El loquero. Qué cojones… En su consulta. A modo de interludios, de prólogos y epílogos. Que nos pregunta sobre lo que vemos, sobre lo que pensamos y somos. Y nos hace pruebas. Test psicológicos que nunca pensamos en hacer hasta que llegó este juego. Todo ello quizá influye menos en la historia de lo que realmente consigue que creamos, pero sí: hay varios finales, varias experiencias que se alteran, escenas que cambian y personajes que actúan de formas diferentes según la partida. Todo ello hará que volvamos a este extraño y apasionante juego más de una vez. Se le critica que no hay seres deformes permanentemente en la ciudad, que el peligro no está presente en todo momento. Que lo que vemos es soso y que no hay enemigos. Que los bichos no aparecen por sorpresa para darnos sustitos, y que por eso no es Silent Hill. Aquí la hostilidad está dosificada como un reloj. Se anuncia en forma de varios advenimientos de la locura, del descontrol, y en esos momentos solo podremos correr y correr como si nos llevara el diablo. Y os juro que cuando todo el mundo que conoces se congela, cuando sabes que solo te queda una salida, eso es más terrorífico que cualquier trivialidad servida como sobresalto.

Silent Hill: Shattered Memories es un gran juego, pero podríamos decir sencillamente que no es ni bueno ni malo. Será tan solo lo que hagas de él en tu cabeza.

8 opiniones en “«Silent Hill: Shattered Memories» – El abismo está en el interior”

  1. Spoiler a continuacion.

    Ese Final, ese final que encumbra al juego para quien lo haya terminado.El juego pasa de ser un 6 o 7 a un 9 en tu memoria.

  2. Creo que este juego tambien tiene versión de PC . . .

    Ahora hablando en sí del juego: y pensar que lo había dejado porque «no me parecía un Silent Hill», bueno ya es hora de empezarlo de nuevo (no em acuerdo de nada xD).

  3. Que el juego sea un Remake y un reinicio de la saga no me gusta, Pero eso no quita que es un buen juego de terror psicológico. Una de las cosas que me gustó de lo que jugué es que no lleves armas en el juego.

  4. ¿Soy el único que cree que debería haber llevado otro título en su carátula? Con este pequeño gesto quizás hubiera vendido menos, pero seguro que la propia plaga jugona lo habría llevado en volandas antes o después hasta que la propia historia lo colocara como «juego de culto». El final me dejó loquísimo y con una sensación de agradable caos en mi cerebro.

  5. Es un juego magnífico a todos los niveles. Sin duda de lo mejor de la consola, que no es poco (o mejor dicho, que es mucho).

    No pasará pero algo del estilo para WiiU podría ser genial. El gamepad tiene muchas posibilidades.

  6. Disculpa Juan, has probado para Wii U el Zombie U???. Creo que a pesar de que en este juego tengas armas tiene ese punto de tensión y momentos donde tienes que huir o plantearte estrategias para esquivar los zombies (sobre todo en el modo supervivencia). A mi me parece uno de los juegos mas inmersivos que he jugado nunca y aplaudo el uso del mando.
    Aun así yo también espero que alguien se atreva a sacar más juegos adultos y que aprovechen el mando en Wii U.

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