«How videogames changed the world» – La normalización era esto

Charlie.Brooker.How.Videogames.Changed.The.World

How videogames changed the world
2013
Endemol/Zeppotron 
Channel 4 
En algún momento podrá verse aquí

Hay dos cosas que mi madre sabe de videojuegos. No las ha aprendido de mí, de mis primos o los hijos de sus amigas, sino de muchos años de telediarios, informesemanales y especiales rigurosos en periódicos de prestigio. Una es que los videojuegos te vuelven imbécil, solitario y violento. Es un hecho. La otra que todos y cada uno venden la caraba, cifras astronómicas que hacen que en Sony y Nintendo se meen de risa cada vez que alguien intenta compararlas con las del último blockbuster de Hollywood, el disco del famoso de moda o cualquier otro producto que se te ocurra que tenga pinta de vender mucho.

Ambas cosas dan bastante miedo, primero porque no es agradable pensar que se vive en un mundo donde prácticamente cualquiera puede ser un maníaco deseoso de poner en marcha las atrocidades que aprendió la otra noche jugando a Pokémon. Pero sobre todo porque si desplazan sus propios gustos (el cine comercial que tanto ha disfrutado siempre, la música que escucha en la radio), se sentirá más alienada al respecto, aún más confundida en un mundo donde sus referencias han dejado de ser relevantes. Y si está mal que tus hijos se conviertan en psicópatas analfabetos, peor es que encima te hagan sentir vieja.

Total, que no le gustan los videojuegos porque no los entiende. O porque le asustan. Como a tanta otra gente.

How videogames changed the world es un documental que Charlie Brooker (creador de Black Mirror, Dead Set y Weekly Wipe) parece haber escrito para que lo viera mi madre. Mejor aún, para que lo viera yo con mi madre. Repasa los últimos cuarenta años del medio a través de veinticinco videojuegos que han sido capitales a la hora de definir la industria, pero que sobre todo han tenido un impacto social de un modo u otro. Y quizás el mérito del documental no está tanto en la lista a desgranar o en el buen ojo a la hora de calibrar el zeitgeist moderno como en haber organizado la función de manera que compartan peso desarrolladores y especialistas (Jeff Minter o Molineux entre otros) con caras conocidas que si asoman por aquí es principalmente porque saben disfrutar del medio. Presentadores de televisión, escritores, actores. Gente inquieta que juega a videojuegos como un componente más de su dieta cultural, referencias familiares que te explican sin proselitismos, de una manera vívida e ingeniosa, por qué les gusta un tanto algo de lo que solo se habla en televisión desde la euforia o el pánico.

How videogames changed the world es una fiesta donde además de a los amigos se ha querido invitar a todo el que pase. Una celebración organizada de tal modo que quizás no conozcas a nadie cuando entras, pero donde, sorprendentemente, encajas de manera natural. No se articula desde el tecnicismo ni la nostalgia, sino a partir de un rosario de hallazgos, mecánicas, lenguajes que durante cuarenta años han estado creciendo y puliéndose, que se han filtrado a veces de manera muy discreta en el día a día y que, junto con otras tantas, forma parte de las herramientas que explican el mundo en que vivimos. Incluso el de quienes en su vida se han planteado coger un pad.

Quien haya jugado a los juegos de la lista disfrutará del documental porque le recordará la razón por la que aquellos títulos no-tan-añejos le gustaron tanto. Quien no los conozca, o mejor, quien siempre se haya mantenido alejado de los videojuegos, lo debería disfrutar aún más. Se va a encontrar unas pocas décadas de productos tremendos esperándole, juegos más familiares de lo que se podrían imaginar a pesar de barreras temporales, tecnológicas, del medio en sí. Ordenados, seleccionados, reconocibles.

Juegos que dan ganas de buscar más juegos.

3 opiniones en “«How videogames changed the world» – La normalización era esto”

  1. Anda circulando ya por ahí, pero de subtítulos no te puedo decir nada. Imagino que la propia Channel 4 estará a punto de subirlo a la web, de todos modos

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