«Castle of Illusion Starring Mickey Mouse» – Nada que perder

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Castle of Illusion Starring: Mickey Mouse  
2013
Sega Studios Australia
PSN (versión comentada), XBox Live Arcade, PC, iOS

Jugadores ambiciosos que os crecéis ante el reto, finos estilistas del combo, fajadores del logro que jamás os conformaréis con menos de un platino, buscad Castle of Illusion en el menú de vuestra tienda digital correspondiente. Pagadlo y ponedlo a descargar. ¿Ya? Pues acabáis de agotar cualquier desafío que el juego pudiera ofreceros. Sin exigencia ninguna, sin controles que dominar, sin una posibilidad real de encarar la pantalla de game over, a pesar de todo puede que aún siga teniendo algo para vosotros.

Intentaré explicar el qué.

De ninguna manera se podría decir que Castle of Illusion 2013 es un juego largo ni complejo. Apenas muestra algún resquicio de dificultad en el último de sus seis mundos, que se recorren en un par de horas sin el más ligero cambio en las mecánicas de combate y exploración. Sus jefes finales son diáfanos y predecibles, con rutinas transparentes y avisos de todo tipo para que no quepa la más mínima duda de cómo protegerte y de cuándo atacar dónde. Nadie podría argumentar sin partirse de la risa que se trata de un juego profundo, pero tampoco parece orientado a la exploración, con solo unos pocos coleccionables desperdigados a la buena de Dios, una lista de retos desganados y un único par de puzles de los de folio-partido-en-dos. Alguien pensará que hago sangre de un juego claramente orientado a un público (el infantil) al que no pertenezco, pero eso tampoco es así, porque Castle of Illusion corre a mi alrededor meneando el rabito para enternecer mi corazón de treintañero que de niño conoció el original. Las animaciones de Mickey, los despliegues tridimensionales de escenarios reconocibles, la puesta al día de enemigos… Sega Australia seguramente esperaba que mis sobrinos se sentasen delante del juego, pero no cabe duda de que también contaba con que sería yo quien quisiera descargarlo. Y una vez señaladas con el dedo sus múltiples limitaciones, cuando ya se ha puesto sobre la mesa su voluntad de rascar en esa costra mal cicatrizada que es la nostalgia noventera, es cuando hay que decir también que Castle of Illusion, en lo suyo, funciona como un tiro. Porque es un plataformas que a estas alturas cuenta con un único movimiento para toda la partida, sí, pero es que en todo momento se disfruta dando ese único salto. Y eso tampoco es poca cosa.

Castle of Illusion mira con extrañeza a toda fórmula que nos hayamos inventado para sacar partido al videojuego moderno. También, de alguna manera, lo hizo en los noventa, con esa accesibilidad tan desconcertante en un medio que aún se caracterizaba por la dificultad inmisericorde, pero se le nota más ahora que hace como que esconde coleccionables, disfraces, con su lista de logros risible. No entiende que el jugador quiera agotar todas las posibles maneras de mirar a un juego porque solo conoce una, una además no especialmente desafiante que consiste en que atravesarlo de punta a punta sea una tarea agradable. Saltar es divertido. Caerse es divertido. Morir es raro, pero cuando se muere tampoco es un drama. La música, los escenarios coloridos, el diseño de cada enemigo… todo a nuestro alrededor parece pensado para hacer de nuestra partida un paseo grato, quizás no absorbente pero nunca aburrido. Sin más reto que el simple disfrute del hecho de estar ahí, disfrutando del juego por lo que es, el castillo vuelve a abrir las puertas veintipico años después como si no hubiera pasado un día desde 1990. Sin pulidos más allá de lo evidente, sin entender muy bien cómo colocar esos nuevos adornos que ha descubierto por ahí. Sin el más mínimo rastro de olor a cerrado, eso también. Hoy, como ayer, encantado de encontrarse contigo.

https://www.youtube.com/watch?v=6sZWj_wJ7aU

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