«Angry Birds Star Wars» – El triunfo del Imperio

Angry Birds Star Wars

Angry Birds Star Wars
2013
PS3 (versión comentada), 360, Android, iOS
Rovio Entertainment / Exient Entertainment

Como seguidor moderado de Star Wars por un lado, e indiferente por completo a los Angry Birds (que sí, están muy bien, pero no son mi tipo de juego) por otro, me acerqué temeroso a este machihembrado que cayó en mis manos sin haberlo solicitado. Uno podía esperar toda clase de horrores de este mejunje: la Franquicia A que ha visto mil refritos y reescrituras en todos los medios posibles se cruza con la Franquicia B, menos viciada por el paso del tiempo y los abusos que producen la avidez de patodólares, pero igualmente omnipresente y con todas las papeletas para caer en la sobreexplotación acrítica. Pues no, porque como dijo Winston Churchill: «Angry Birds Star Wars es el paradigma del buen uso de una licencia». Amén.

La base jugable de este nuevo Angry Birds es una mezcla de la fórmula original, con escenarios terráqueos en los que la gravedad hace aquello a lo que nos tiene acostumbrados a.k.a. «todo lo que sube baja y se espachurra», junto con escenarios espaciales más propios de la secuela Angry Birds Space, en los que actúan a la par la ingravidez y la fuerza de atracción que determinados cuerpos celestes ejercen sobre los pájaros, lo cual suele desembocar en rotaciones y espirales locas que hay que aprender a dominar a base de práctica y más práctica. Y ese es otro de los factores definitorios de este Angry Birds Star Wars: cada escenario ha sido diseñado con un mimo y un cuidado extremos, milimétricos, casi empalagosos. Es positivo: cada pieza tiene una función, y es el jugador el que a base de repeticiones logrará las ansiadas tres estrellas como calificación, lo que distingue a un simple hombre de un semidiós.

Como juego resulta refinado hasta un punto obsesivo, pero ¿y la ambientación que le da título? He ahí el gran atractivo de Angry Birds Star Wars: cada personaje y cada escenario significativo de la trilogía original ha sido adaptado a la estética Angry Birds con buen gusto, ya sea un desierto de Tatooine o los alrededores de la Estrella de la Muerte. Además los pájaros adaptan sus capacidades para utilizar sables láser, empujones utilizando la Fuerza, o blasters (y a veces la cosa se complica bastante: controlar un lanzamiento al nanosegundo para evitar láseres enemigos a la vez que disparas tu blaster en dirección contraria para eliminar otro enemigo en pleno vuelo), y la combinación con los enemigos habituales y sus propias características hacen de esta la mejor experiencia jugable de Star Wars desde el memorable Lego Star Wars 2: The Original Trilogy. En suma: lejos de ser un pegote que mezcla de mala manera dos propiedades intelectuales de éxito, Angry Birds Star Wars aprovecha lo mejor de ambos mundos para proporcionar una experiencia jugable de alto nivel con una de las ambientaciones de ficción más queridas. Además ha sido adaptado con éxito a las consolas de sobremesa, sorteando con gracia las particularidades del control táctil. Un triunfo, si te va eso de utilizar pájaros para derribar estructuras precarias.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.