Ikaruga – «Coreografía en dos colores»

ikaruga

Ikaruga
Arcade, Dreamcast, Gamecube, PC. Versión comentada: PC (Steam)

Compañía: Treasure
Año: 2001 (arcade), 2002 (Dreamcast), 2003 (Gamecube), 2013 (PC)

Los aficionados al videojuego que llevamos un tiempo en esto hemos visto evolucionar el medio no sólo en su vertiente jugable y tecnológica sino también en un aspecto muy interesante: el arqueológico. El conservacionista, el reivindicativo. Plataformas como Steam han pasado de ser el demonio, la muerte de lo físico y el nihilismo existencial lúdico al lugar donde confluye lo actual, lo indie y, últimamente, lo clásico. Previo pago, por supuesto. Pero a cambio nos permite acceder a ciertas versiones de juegos eternos en sus versiones remozadas o HDizadas en un paso que se nos antoja algo más allá de la mera emulación y con un cierto valor de preservación que no debe ser pasado por alto. Y no es algo nuevo porque esta filosofía ya lleva vigente un tiempo en consolas, pero bienvenida sea la opción de rescatar clásicos como NiGHTS Into Dreams, Jet Set Radio o en el caso que nos ocupa, Ikaruga.

Sobre este juego penden varios debates que se prolongan en el tiempo de forma eterna, como por ejemplo el sacrilegio de de jugarlo a 50 Hz, si la versión de GameCube es una herejía o no, y que todo jugador que se precie debería rescatarlo sí o sí para su Dreamcast, pero siempre por favor a 60 Hz porque cualquier otra cosa sería pecaminoso (estamos muy de acuerdo con esto). Nuestra nueva versión de Steam, no hay que preocuparse, mantiene este modo gráfico proporcionando toda la suavidad y frenetismo con el cual fue concebido el original, y podremos disfrutarlo por fin en PC sin necesidad de recurrir a emuladores, que ya de por sí nos ofrecían muy buenos resultados con este juego en concreto. La obra cuasiartesanal de Treasure, evolución de lo que ya nos ofrecieron con Radiant Silvergun, se nos presenta con menús remozados, algún detalle artístico adicional en las pantallas iniciales pero básicamente sigue siendo el juego que siempre conocimos. La posibilidad de comprobar on-line y sin continues lo malos que somos jugando añadirá una nota de depresión a los sufrimientos que padeceremos por la abrumadora dificultad del título.

No obstante esta es una clave importante que nos recuerda algo cada vez más olvidado: el disfrute de jugar BIEN. De adornarse. De dominar una mecánica y no sólo limitarnos a avanzar. En Ikaruga, su sistema bipolar de blancos y negros acabará por sumergirnos en una coreografía, en una danza donde seguiremos el camino de los proyectiles que podemos absorber a la vez que nuestro cerebro se desdobla (continuamente) para evitar la destrucción de los proyectiles del color letal. Y con una simple pulsación de botón, con un cambio del blanco y negro, todo cambiará de nuevo para iniciar la danza inversa y cambiar de pareja. Así es Ikaruga, un baile con alienígenas bicromáticos del espacio exterior.

Los combos, no nos olvidemos. Jugar BIEN. No sólo todo es cuestión de movimiento sino también de acompasar los cambios de color a las acometidas del enemigo. Matar con elegancia tiene premio en forma de cadenas que podemos hacer crecer y crecer. Seguir el diapasón de Treasure nos lleva a un ejercicio de precisión mientras mantenemos la elegancia y el frenetismo. Todo a la vez. Es probable que conseguir la perfección te lleve a un daño cerebral profundo, pero qué satisfacción la de perder tus funciones básicas físicas por culpa de un juego así. En 60 Hz.

https://www.youtube.com/watch?v=jmGeUdTv5yc

1 opinión en “Ikaruga – «Coreografía en dos colores»”

  1. Uno de esos juegos que, considero, debería tener hueco en cualquier lista de mejores videojuegos jamás hechos.

    Treasure es una compañía irregular, pero algunos de sus juegos hacen tan bien algunas cosas que se elevan por encima del resto. Para mí, Ikaruga es parecido a tocar el piano: tocar con las dos manos requiere que dividas tu concentración y aprendas a acompasar dos movimientos separados. En Ikaruga yo sentía eso con el disparar-esquivar y el cambio de polaridad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.