«Threes» – Dos más uno

threes

Threes!
Sirvo LLC
iOS (Versión comentada), Android
2013

Quizás los buenos puzles sean los juegos con un atractivo más complicado de explicar. Al fin y al cabo la descarga de adrenalina, la exigencia de reflejos, valor y habilidad que piden los buenos arcades o el pensamiento frío y capacidad planificadora que piden los hitos de la estrategia o las aventuras gráficas están claros desde el primer momento, pero las exigencias de los buenos puzles son algo más complicadas. ¿Qué está pidiendo Tetris al jugador? ¿Que afile la velocidad o la inteligencia? ¿Los reflejos o la estrategia?

Un buen puzle en formato videojuego casi siempre exige celeridad al jugador, no conozco prácticamente ningún hito del género en formato interactivo que permita al jugador tomarse su tiempo para meditar. Eso forma parte de la tradición analógica de este entretenimiento; quizás la gran aportación de los videojuegos a esta variante del milenario entretenimiento haya sido el contrarreloj, la exigencia de que no solo se piense, sino que se piense rápido. Que se intuya la solución antes de llevarla a cabo. En ese sentido, Threes! es modélico: no tiene una exigencia de celeridad impresa en el mecanismo, como la tenía Tetris, donde si hay algo inexorable e inevitable es que esas piezas van a acabar llegando al fondo del foso, te pongas como te pongas. En Threes!, un sencillo puzle táctil en el que solo hay que mover las piezas en las cuatro direcciones básicas para agruparlas por parejas de numeros idénticos y hacerlas desaparecer, el ritmo lo imprime el jugador, ya que cada turno de movimiento se hace cuando él quiere, sin exigencias. ¿Qué hace de Threes!, pues, un juego frenético y divertido? Su propia sencillez. La mecánica es tan fácilmente comprensible antes de acabar la primera partida, el game over llega por una cuestión tan visual (cada turno provoca la aparición de una nueva ficha, la partida acaba cuando el tablero está lleno), que el jugador cree poder controlar todas las variables del juego. Y se viene arriba. Y comete errores, y se precipita, y se deja llevar. El gran competidor de Threes! no es un cronómetro o un pozo demasiado estrecho: a lo que enfrenta el jugador su inteligencia es a sí mismo. Un abismo de ego que el juego no hace sino reforzar con una estética estudiadamente naïf y una banda sonora que uno imagina sonando en una incubadora. Un baño de inocencia para el trasfondo más perverso que puede tener un puzle: tú eres tu peor enemigo.

3 opiniones en “«Threes» – Dos más uno”

  1. Espero no equivocarme, pero creo que 2048, y unos cuantos más, salieron al calor de este Threes! , calcando la mecánica y perdiendo toda la personalidad por el camino. Por Dios, las piezas te hablan!

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