«Ninja Gaiden: Dragon Sword» – Palo y tentetieso

Ninja Gaiden Dragon Sword

Ninja Gaiden: Dragon Sword
2008
Nintendo DS
Team Ninja

Es probable que la primera sorpresa que guarda Dragon Sword esté dedicada a todos los que vivimos bajo la losa moral de que nuestra habilidad con los Ninja Gaiden vaya muy por debajo de nuestro amor a la saga. Puede que ninguno de nosotros, acostumbrados a abandonar entre insultos bastante antes de llegar a la mitad, taquicárdicos y con los pulgares tronchados, esperásemos encontrar en Dragon Sword el primer juego de la franquicia donde se puede avanzar sin llorar sangre. Y en caso de que alguien se lo oliese, sería temiendo una experiencia simplificada, un título secundario y medio apócrifo que aprovechara de la serie poco más que el nombre.

Y es ahí cuando se descubre la segunda sorpresa: Dragon Sword, con el apellido Itagaki bien visible en los créditos, es sin duda un juego más sencillo de completar que los anteriores, pero está igualmente basado en la precisión, la defensa y la concentración rigurosa. Se han perdido por el camino el gore y las tetas, pero el sistema de combate sigue siendo exigente y fluido. Vuelven los enormes jefes finales, los monstruos, los puzles más orientados a la precisión que al razonamiento abstracto, aunque también habrá que reconocer que los enemigos menores tienden a abrir sus defensas, a descuidar la retaguardia. Permanecen demasiado tiempo parados en el mismo sitio al preparar su ataque. Rutinas familiares, pero ¿cómo no? los ninjas torpes sabemos reconocer a los nuestros.

Dragon sword sorprende, entonces, ofreciendo primero una experiencia asequible y demostrando después que esta es coherente con las mecánicas de la serie madre. Pero queda una sorpresa aún mayor que el juego reserva para el final: y es que, una vez terminado, se desbloquea el nivel de dificultad Head ninja. Es entonces cuando el jugador mediocre, hinchado de moral y absolutamente convencido de haber conjurado la especie de maldición gitana que le había tenido cuatro años mordiendo el polvo, se lanza alegremente a un apocalipsis jugable a la altura de los niveles más desquiciados del Ninja Gaiden original. Y encima sin tetas ni gore.

3 opiniones en “«Ninja Gaiden: Dragon Sword» – Palo y tentetieso”

  1. No comentáis nada sobre la forma de jugarlo, con la DS en forma de libro y con el Stylus para todo. Es una apreciación, pero creo que hubiera estado bien unas lineas sobre esto, porque es algo que lo diferencia también de las versiones de sobremesa.

  2. Tienes razón, Tiex.

    Estas reseñas de los fines de semana se publicaron inicialmente en el antiguo blog del juego del día (en esta entrada no se dice explícitamente y es raro, normalmente lo señalamos al principio del post). Este blog consistía, más que en análisis concienzudos, en una colección de minientradas de dos párrafos donde el redactor hablaba de un aspecto de un juego que le había gustado. El objetivo no era agotarlo, sino destacar un punto de entre muchos.

    Los análisis que escribimos ahora sí intentan ser más ambiciosos, y si lo escribiese hoy seguro que hubiese mencionado la parte táctil.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.