«Viking: Battle for Asgard» – Guerra eterna

viking

Viking: Battle for Asgard
The Creative Assembly
Xbox 360 (verión comentada), PS3
2008

Heredero directo de Spartan: Total Warrior, Viking: Battle for Asgard nos pone en la piel de un guerrero más o menos genérico, sin más armas que una espada y un hacha, con diez movimientos mal contados, una historia escasa y un motor gráfico algo tosco que se ahoga en batallas gigantescas igual que un borracho en un barril de hidromiel. Y pese a todo lo anterior, se hizo fuerte en mi consola y no salió hasta que lo terminé con pena. Viking: Battle for Asgard tiene algo que se deja jugar durante horas sin pestañear. Y ese algo es su alma de arcade.

The Creative Assembly nos deja en un mundo abierto donde cada misión nos lleva a un punto del mapa sin más objetivo que arrasar poblados invadidos por la Legión de Hel. Y con eso basta: el combate es sucio, austero pero eficaz, pesado pero contundente, y alterna desmembramientos salvajes con decapitaciones salvajes y ataques por la espalda salvajes en un todo fluido que huye de los tiempos de carga y de las cinemáticas, y que reduce los dichosos QTE al mínimo indispensable. Viking: Battle for Asgard parece otro juego de acción a la estela de dioses con cadenas y demonios con pistolas, pero es un yo- contra-el-barrio (un yo-contra-el-mundo, si se quiere) que nos tendrá persiguiendo orcos por Midgard por el único motivo que importa: porque es di-ver-ti-do.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.