«Fist of Jesus» – El brazo tonto de la fe.

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Fist of Jesus
PC
Mutant Games
2014

Atraída por cualquier cosa que despoje de reverencia a la iconografía cristiana (o de cualquier religión) y la use, junto a su mitología, de forma frívola y estúpida, he abrazado con ilusión este Fist of Jesus, nuevo trabajo de los españoles Mutant Games basado en el cortometraje homónimo, y su título debut en la plataforma Steam. A falta de un juego donde pueda recrearme con carácter histórico-regresivo e hipotético en la aniquilación de todo rastro de cristianismo encarnando a una pagana enfurecida, para posteriormente reescribir una fulgurante historia humana paralela que culminaría (previo descubrimiento del relé de masa Plutón medio milenio antes que en Mass Effect) en la conquista del espacio en pleno siglo XVII, la idea de repartir tortazos con Jesús y Judas en un yo contra el barrio judío resulta bastante apetecible. Ya era hora de darle algún empleo actual al mito, y también era hora de practicarme yo, por primera vez en mi vida, en la religión católica fuera de los usos y abusos rituales, horteras y rancios que lucran y dan lustre a los de las sotanas con la misma presteza con que rellenaron de paja las mentes de quienes apenas tenían tiempo para pensar en otra cosa que no fuera lo que iban a comer al día siguiente.

Bien. Fist of Jesus, como adelanta su título, es un juego tan directo y desenfadado como un puñetazo en los dientes. Eso no significa, no obstante, que sea simple o infantil. De hecho, la rubicundez de sus diseños, sus formas redondeadas y sus tonalidades festivas de grandes ojazos con brilli brilli acentúan alegremente la sanísima ultraviolencia que reside en sus pequeños detalles; mis favoritos, las ejecuciones, y dentro de ellas, aquella que consiste en arrancar el corazón a los enemigos para ofrecérselo a Dios nuestro piadoso Señor. El juego nos conduce a través de un buen puñado de niveles que van desde los meros entrenamientos al inicio, en los que nos enseñan los rudimentos más básicos y algunos movimientos especiales desbloqueables (mientras matamos a todos los pollos del corral de Mateo, destrozamos los barriles de la bodega de Marcos o convertimos en puré a las ovejas de Lucas) hasta los niveles de desafío puro y duro, en los que, siempre a contrarreloj, tendremos que cumplir los objetivos propuestos, ya sea uno o (más frecuentemente) varios combinados, como sobrevivir a hordas de enemigos, acabar con un número determinado de ellos, alcanzar una puntuación concreta, terminar el nivel sin sufrir daño, o realizar un determinado número de ejecuciones. El repertorio de enemigos, como era de esperar, sigue la misma línea del juego de tomarse poco o nada en serio a sí mismo, y así, tendremos que machacar  romanos zombis, macabeos zombis, leprosos explosivos zombis, cowboys (¿?) zombis… básicamente casi todo es zombi, porque a Lázaro, que ha sido resucitado en unas condiciones algo pochas, se le va un poco la pinza y la lía parda.

Fist of Jesus es un brawler agradecido y simpático que conoce bien las reglas de su gremio, que ha sabido barajar con acierto los elementos “tiempo”, “objetos”, “cifras”, “recompensas” y “novedad en el avance” de la ecuación básica de su género para inocular en el jugador el dulce, dulce y adictivo néctar del una partidita más.

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