«Tales from the Borderlands» – Pijos en el Zef Side

tales

Tales from the Borderlands
2014
PC/Mac/iOS/Android/PS3/Xbox360/XboxOne/PS4 (versión jugada)
TellTale Games

Los skag son perros mutantes que viven en manadas en las praderas del universo Borderlands. Son el último eslabón en la cadena homicida del juego. Pueden matarte si te cogen desprevenido, es cierto, pero lo más normal es que te cepilles a varios centenares de ellos sin pestañear durante una partida. En los primeros minutos de Borderlands, un skag muere arrollado por un vehículo de bandidos. Se queda clavado en la carrocería y el conductor ni siquiera levanta el pie del acelerador. Al comienzo de Borderlands 2, otro coche de psicópatas atropella a un skag y un instante después un tren atraviesa el coche y lanza a todos sus ocupantes por los aires. Sólo viendo las introducciones de los juegos aprendemos tres cosas: que en Borderlands siempre hay alguien más grande que tú, que aquí hemos venido a descojonarnos y que a nadie le importa una mierda un skag.

Tales from the Borderlands también marca el tono asesinando a un skag en los primeros compases del juego. Rhys y Vaughn, dos trabajadores de la corporación Hyperion (Los Malos S.A.), conducen un coche de lujo por el desierto. Viajan a una ciudad chunga de Pandora para hacer negocios en el mercado negro. Son dos pijos en el Zef Side que es Pandora. Están acojonados. Justo antes de llegar a la ciudad se encuentran a un tipo ahorcado, colgando de una valla publicitaria. Se quedan tan embobados mirándolo que no se dan cuenta de que un skag se ha metido en la carretera. Y lo atropellan, claro. Los dos oficinistas de Hyperion frenan el coche en seco, se bajan y se acercan a comprobar que el bicho ha muerto por el impacto. Están aterrados por haber matado a una criatura. El pánico se los come mientras el jugador experimentado de Borderlands se ríe de estos dos pringaos.

Para ese jugador de Borderlands, Rhys y Vaughn son despreciables. No es que los protagonistas de las anteriores entregas de la saga fueran angelitos, pero estos dos empleados de Hyperion son de clase acomodada, son cobardes, son blandos, lo solucionan todo con dinero y sueñan con un despacho con vistas en una empresa de aspiraciones imperialistas. Es cierto que se reforman a lo largo del primer capítulo, pero resulta complicado identificarnos con Rhys y tomar decisiones por él. Así es como TellTale Games consigue introducir dificultad donde no la hay, colocándonos en la piel de un personaje con quien apenas compartimos intereses.

Con Fiona no pasa lo mismo. La protagonista femenina del juego es una estafadora que trata de engañar al cani estándar de Pandora para sacarse un dinerillo. Fiona también rompe con el esquema de los protagonistas de los primeros juegos: no le gusta matar, evita la violencia. También juega a sobrevivir y enriquecerse en este universo madmaxiano, pero su modelo de negocio no es el de los buscadores de la cámara.

Lo que ha hecho TellTale Games tiene mucho mérito. Tales from the Borderlands no tiene ni disparos ni saqueos, los dos pilares de la franquicia, pero encapsula el alma de la saga a la perfección. El Borderlands de TellTale tiene comedia, tiene personajes bien escritos y encaja perfectamente en el ambiente de Pandora, pero nos enseña este mundo desde el punto de vista de unos personajes completamente diferentes a los de Gearbox. El juego se recrea en ese contraste mostrándonos fogonazos de una aventura paralela, una misión de uno de los protagonistas de Borderlands 2. Lo que podría haber sido mi partida con Zer0.

TellTale puede seguir ordeñando el modelo de The Walking Dead y The Wolf Among Us sin miedo. Las (pocas) mecánicas se repiten, pero sus guiones y su capacidad para adaptar cualquier cualquier historia no se tambalea ni un poquito.

https://www.youtube.com/watch?v=EEVzpcTVaEQ

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