«The Witcher 3: Wild Hunt» – Ser de pueblo hoy

thewitcher3

The Witcher 3
CD Projekt
PC (versión probada), PS4, Xbox One
2015

Os vais a mofar un poquito de mi por este texto, pero es como me siento.

De momento, no puedo hacer un review/análisis/crítica al uso porque no me he acabado todavía The Witcher 3, y a saber si lo haré. Sin embargo, creo estar más que cualificado para hablar de las sensaciones que me ha causado su mundo.

Como todo juego de mundo abierto (aunque esto es algo a medias, pues hay grandes espacios abiertos, pero también muros invisibles y zonas separadas por pantallas de carga y viajes rápidos), The Witcher 3 pone mucho peso en lo contemplativo, en dibujar paisajes que disfrutas en movimiento y que hasta cambian con el paso del tiempo. Probablemente, es uno de los juegos que mejor han hecho esto –pese al dichosodowngrade – y, además, puede decir que lo ha llenado de personas que parecen vivas y que le ha dado un trasfondo y una historia bastante bien escritos para ser un videojuego. Sigue siendo machista de pelotas (bueno, no literalmente), pero lo dicho: su mundo rural es algo impresionante.

Aquí es donde entra en juego mi origen en un pueblecito de la frontera de Toledo y Cáceres. Soy un niño de campo que ha jugado con palos como si fueran espadas y se ha caído en riachuelos, y The Witcher 3 me ha hecho rescatar ciertas sensaciones infantiles que parecen impropias de un juego donde se folla con putas y hay tríos fallidos.

Pienso que la gente que sea un poquito como yo debe vivir The Witcher 3 de una forma diferente y especial. No digo de una forma mejor, pues puedo entender que este juego sea también especial para alguien que ha vivido siempre en una ciudad y que no entienda del todo cómo es estar perdido en el campo sin hacer nada. He dedicado muchas horas a no hacer nada en The Witcher 3, a ir de misión en misión sin usar el viaje rápido, paseando con el caballo y metiéndome por donde no me llaman (a veces, con terribles resultados para la barra de vida de Geralt) y a disfrutar simplemente del mundo, no del juego.

Si algo me ha dejado claro The Witcher 3, al margen de que no me gusta su combate o de que no es un mundo abierto del todo y eso es un poquito decepcionante, es que los videojuegos están empezando a convertirse en espacios donde el jugador hace lo que le apetece. Minecraft es un espacio. GTA V, también. The Witcher 3, más de lo mismo. Más y más desarrolladores empiezan a caer en esta idea y a aprovechar que ahora tenemos la tecnología para hacer estos mundos virtuales donde sentir cosas sin que nos digan ‘mira ahí para sentir algo’, y yo que me alegro. The Witcher 3 me gusta mucho por eso, vaya.

1 opinión en “«The Witcher 3: Wild Hunt» – Ser de pueblo hoy”

  1. » (…) los videojuegos están empezando a convertirse en espacios donde el jugador hace lo que le apetece.»

    Eso es algo que me fascinó del DAYZ (creo que ESE era el juego). Como los jugadores le habían dado la vuelta a la premisa. Como lo de menos eran los zombies. Y como lo mas interesante era la relación entre desconocidos por internet. Y el arte del troleo masivo.
    Ahí, en la libertad que dejen los juegos a los jugadores (creo) que hay camino por recorrer. También es cierto que la gran mayoría de juegos parece que prefieren apostar por el guión cerrado. El camino bien marcado y las escenas CGI que te cuentan todo y no te dejan espacio de decisión.
    Quién sabe, quizás con la play7 ya tendremos un poco mas de libertad como jugadores…

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