«PlayFest Madrid»: PlayStation 4 vista a través de los ojos de un niño

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Lo que cambian las cosas de casa cuando llegan los críos. Uno (o una) vive con su pareja a su aire, entrando y saliendo cuando quiere —excepciones laborales y obligaciones varias aparte—, repartiendo y organizando los efectos y utensilios personales por el hogar según a cada cual le viene en gana. Pero cuando tienes hijos, y algunos de nuestros adoradísimos lectores ya habrán vivido esto en sus carnes, todo pega un giro brutal: el espacio propio útil se volatiliza, varían los hábitos diarios en todos los sentidos, las posibilidades de ocio se reducen a poco o nada, cambian incluso tus costumbres como jugador. No hablo de los primeros años en la vida de un bebé en los que cambiar pañales o preparar biberones reposiciona o directamente sustituye el ir al cine o salir de cena, no; me refiero a cuando el churumbel o churumbela ya tiene unos añitos, al momento en que ya entienden y atienden a cuanto les cuentas, ese punto afortunadamente sin retorno, armonioso y esperanzador, en el cual los amorosos padres están deseando mostrar el mundo de ocio en el que habitan, al querido y tierno infante. Hablo de esos felices momentos en los que ves con tus pequeños las películas que adoras y lees a cuatro ojos aquellos libros y tebeos que hace años te acariciaron el alma con dulzura, me refiero a los instantes —lamentablemente efímeros— en los que gozas en compañía de tu prole con esas máquinas y títulos viejunos que siempre te proporcionaron y proporcionarán diversión. Pero como digo, todo cambia: a partir de que la criatura en cuestión tiene alrededor de cuatro-cinco años y padres e hijos adoptan costumbre de juego conjunto, por una mera cuestión de lógica evolutiva educacional centrada en lo que es adecuado para cada edad, matas menos zombis y salvas más princesas, gastas menos munición y saltas más de plataforma en plataforma, y en general las inclinaciones lúdicas naturales y adquiridas del progenitor intentan adaptarse a los mandatos PEGI aplicables al período vital y mental de su vástago. Continuar leyendo ««PlayFest Madrid»: PlayStation 4 vista a través de los ojos de un niño»

Especial Luigi (y III) – «Mario & Luigi: Dream Team Bros.» – Crítica

Mario & Luigi: Dream Team Bros.
AlphaDream / Nintendo
Nintendo 3DS

Miren cómo le lucen los ojillos a Adonías Jr. al hablar de Mario & Luigi: Dream Team Bros. Yo apenas había iniciado mi viaje por dicho juego cuando grabamos este vídeo, pero él ya se lo había terminado; por eso el pobre se corta tanto a la hora de avanzarme información sobre la historia que Dream Team Bros. tan animosamente relata. Querido mío.

El caso es que aunque no se le note, en el momento de la grabación Adonías Jr. estaba cabreado. Muy cabreado, de hecho, porque intentando acabarse Dream Team Bros, el voluntarioso muchacho se quedó atascado en varios puzles del programa, y como no encontró la solución a estos en YouTube, rápidamente decidió: «papá, quiero subir a internet mis propios vídeos de Dream Team Bros. para ayudar a la gente a completar el juego».

Al final la cosa no fue más allá de dos improvisadas pruebas de cámara que, todo sea dicho, nos divertimos mucho grabando. Aunque bien nos viene la que arriba les dejo para presentar nuestra crítica de este título, en la que ya Adonías Jr. resume perfectamente todo cuanto debe saberse sobre Mario & Luigi: Dream Team Bros.

«Largo. Está muy bien. Enemigos difíciles. Pensar. Subes de nivel. Muy guay. Risas».

Sí, amigos y amigas, en las atinadísimas palabras pronunciadas por un niño de ocho años emocionado con su juego, están todas las claves de Mario & Luigi: Dream Team Bros. Permítanme que, en un intento de extender la información que mi amado vástago ya les ha anticipado, suelte cuatro aclaratorios párrafos sobre este certero torrente de ilusión desbordada. Continuar leyendo «Especial Luigi (y III) – «Mario & Luigi: Dream Team Bros.» – Crítica»